La vida muchas veces da vueltas increíbles. Eso es lo que pasó en Cabranes, con las fiestas de san Francisco de Paula, fundador de los Mínimos.
Eso nos ha pasado en Cabranes. El festival del Arroz con Leche, hoy en su XXXI edición, fue creado no de forma paralela a esta fiesta, sino para engrandecer la fiesta religiosa. Así lo ha dicho siempre su fundador Joaquín Lloris y sus colaboradores más directos, como lo fueron Laureano o Vidaflor.
Hoy, el festival casi casi se come la fiesta religiosa, hasta el punto de que a Cabranes más que vincularle un santo, se le vincula a este delicioso postre. ¡Qué le vamos a hacer!
Con todo, no es éste un lamento, sino una constatación de cómo a veces las hojas no dejan ver el bosque. Y que nadie crea que soy de los que piensan que hay que hacer de menos el festival por ser una conjura judeomasónica mundial contra la fe ¡nada de eso! Sino que lo religioso debe la parroquia -con su pastor a la cabeza- cuidarlo y potenciarlo más.
Aquí os pongo alguna de las fotos de Alberto. Alberto: cuando sea Papa, tú serás mi fotógrafo oficial, porque nadie hace fotos en las celebraciones litúrgicas como tú.
Por cierto, la chica guapísima que sale al lado mio durante la danza que se hace al santo en la plaza, sí, sí... es Ali.
Mañana espero poder colgaros un artículo sobre alguien muy muy especial, al que quiero como un hermano mayor, y al que admiro con deleite, un artísta con mano de santo... y sus nuevas creaciones.